Bueno y la moda es…Tiro al blanco.
Uno de las cosas más particulares y a la vez escalofriantes que pasó en esta semanita turbulenta fue el atentado a la vida del alcalde de San Miguel Will Salgado.
No es lo importante el hecho que un ciudadano de éste país sufrió un atentado en contra de su vida, es más fácil escuchar una historia de un atentado de violencia que el escuchar una de alguien que realmente se ganó la lotería; pero no todos los días se escucha semejante noticia, aunque desde principios de este años 2008 se ha visto un descenso vertiginoso hacia el caos generalizado y la anarquía en El Salvador. Vamos a lo que se llama generalmente la diferencia entre Teoría y Realidad, la norma general es que las figuras de la política tengan muy buenos dispositivos de seguridad y además de tomar todas las precauciones del caso cada vez que se han de trasladar, medidas que me parecen un tanto paranoicas pero se ha demostrado que son de lo más eficaces.
Pues éste no fue el caso del alcalde/presunto candidato presidencial, quien se conducía con 4 acompañantes en una vehículo, de todo el hecho lo que quedó más claro para él fue que vio una motocicleta, en la cual viajaba el individuo que trató de matarlo. Las conclusiones que se pueden sacar de este crimen son las más simples, pero al mismo tiempo las más perturbadoras, ¿será posible que llegamos al tiempo en el cual si no somos parte de la "maquinaria normal de la sociedad" nos eliminarán cual cucarachas con insecticida?; quizás hay algún simple rencor que algún individuo tiene contra el Sr. Salgado y lo quiso despachar "de choto" o simplemente será un truco para llamar la atención, ganar simpatía y cumplir aspiraciones políticas de las grandes ligas; si aunque suene completamente desquiciado es posible, una cosa que he aprendido en mi corta y vida y sigo aprendiendo es Nunca subestimar a la gente y lo que ellos pueden hacer por superar a los demás.
La principal lección que quiero recoger de este artículo es que se están acercando momentos muy turbulentos para El Salvador, se oye como que fuera una de esas profecías macabras de alguna película de miedo barata, pero esta es solo una muestra de que nadie es intocable en este país; por supuesto no digo que la violencia es la solución. Aunque hay otras maneras de hacer escarmentar a la gente; mejor que quede en que hay muchas cosas que non sabemos de esta nación

