Igual, como yo ni lo uso.
Claro que esta semana el tema más jugoso, polémico, peludo y toda la cosa es el transporte. Obviamente que lo más serio del caso fue el día miércoles que no sólo fue el día en el que se hizo un paro generalizado del "sector transporte" y lo más desgarrador y triste de todo el "accidente" que tuvo una unidad de transporte; aclaro que pongo el entrecomillado no por hacer un sarcasmo del el hecho, ¡válgame Dios! no, lo pongo porque eso no fue ningún accidente sino que fue la estupidez, negligencia, etc. , etc. de uno de éstos "trabajadores" del transporte público, que no representa más que toda la podredumbre que existe en estas organizaciones.
Pero a pesar de este hecho que se suma lamentablemente a las estadísticas de muerte y sufrimiento; lo peor de todo es que a ejemplares de Escoria al volante como ese engendro que provocó ese desastre y a sus dirigentes agremiados que son más que corruptos se les va recompensar nada más y nada menos que... con ¡Un regalo! El tan ansiado incremento al pasaje público de 5 centavos de dólar. Y lo más triste es que quien fue el que lo aprobó, el Vice-ministerio de transporte, parte de "Nuestro Gobierno con Sentido Humano".
Por supuesto que cualquiera que no usase ese mal llamado servicio diría que son unos míseros $0.05, que cualquiera los tiene; queda más que claro que esa persona no sabe que el salario mínimo en este país es de alrededor de $180, a esto hay que descontarle el hecho de que hay mucha gente que tiene la mala costumbre de comer, tener que vestirse, tomar agua y por supuesto transportarse; este incremento es de $0.05 en la ciudad y la mayor parte de gente que usa los buses interdepartamentales que usan 2 o 3 de ésos y unos 2 más en la ciudad esto supone un gasto en solo poder ir a trabajar de $2.5 a $3.5 diarios imaginándonos que trabaja 5 días a la semana; eso da la cantidad de $50 solo para ser utilizados para trabajar.
Es más que indignante la actitud del vice-ministro en aceptar esta demanda con una actitud tan fresca que sólo puedo pensar que dijo: "¡Bueno, que incremente en 5 centavos el pasaje del transporte público! ¡Igual, como yo ni lo uso!" y que le habrá de importar a semejante Gandul, hijo de una Suripanta, como a él le dan carro del gobierno, gasolina del gobierno; que peperechas le va a interesar como viajan los ordenanzas que trabajan con él.
Esto solo nos indica una vez más que el gobierno es de los que tienen pisto y los que trabajamos en cualquier otro lugar somos los que les pagamos los gustos y los caprichos.

